Infantil Psicología

Los celos del mayor, anticipando

He pensado mucho en la llegada del pequeño, desde el punto de vista de un hermano pequeño, yo soy la pequeña de tres hermanas, así que no puedo empatizar en primera persona. Pero intento ponerme en el lugar de Maria Magdalena, la niña que ha pasado a ser el centro de atención, la única, a pasar casi a un segundo lugar (por la responsabilidad y demanda que requiere un bebé, sobretodo).

Lo primero de todo, la preparo antes del nacimiento del bebé, intentando que en nuestro día a día vaya proyectando las cosas buenas pero hacerle también reflexionar las que no serán tan buenas, por ejemplo “tendrás que esconder o resguardar tus mejores juguetes, ya que un bebé lo coge todo, y los hermanitos pequeños siempre quieren lo que tiene su hermano mayor” “me ayudas a encontrar un rincón para el cambiador?” Para que el evento no se produzca de golpe, poco a poco voy integrando esta personita, a parte del pensamiento de mi hija, a la vez que el mío propio, haciéndole participar en distintas soluciones para que el bebé tenga un lugar en nuestra casa, y que ese lugar, muchas veces haya podido ser idea del hermano mayor.

Hacer participar a todos, incluido y sobre todo lo que será el hermano mayor, ayuda mucho a que Maria Magdalena encuentre su lugar en esta nueva jerarquía o estructura familiar. Encontrar un lugar, tener ciertas responsabilidades es importante para desviar un poco la atención de una nueva realidad, que es dura, ya no ser el único.

Un ejemplo de cómo darle la vuelta a la tortilla o crear una estrategia y en vez de hacer notar que el bebé es lo importante, hacer importante al hermano mayor. En vez de decir “no hagas ruido que el bebé está durmiendo” podría ser “ahora no hay que hacer ruido, el bebé necesita descansar, si oyes que se despierta, nos vienes a avisar. Mientras lo vigilas, puedes hacer alguna actividad tranquila (dibujar, un puzzle…)“

Aquí hay tres claves en una misma frase, una, el generalizar lo que no hay que hacer, es un esfuerzo que todos deben hacer y de esta manera no se siente como la persona que molesta o sobra, es trabajo en equipo, otra, la necesidad del bebé (el que pueda entender bien porque no hay que hacer ruido) una misión, él es el vigilante, esto lo mantiene consciente y le da una responsabilidad, y además le das un par de opciones de juego sobre los que puede decidir él, en ningún casi imponer.

No siempre tenemos la cabeza de aplicar una regla de forma tan inteligente, estamos cansad@s, o faltos de imaginación y paciencia, pero recordar que participar es algo que mantiene los celos alejados y ayuda a encontrar un papel protagonista al pequeño que ha dejado de serlo.

Otra cosa que se me ha ocurrido, es ir enseñando a Maria Magdalena los videos de cuando ella tenía la misma edad, para que se dé cuenta, que ella ya recibió estos cuidados especiales, esta atención, a veces dejo caer un “cuando tu tenías 3 meses hacías lo mismo”. Los niños no recuerdan haber sido bebés, viven el presente, el hecho de tener a tu bebe en la cama, les plantea cuestiones como: porque él bebe puede dormir en su cama y yo no?. Es importante recordarles que ellos han vivido exactamente el mismo periodo y recibido la misma atención, y que ahora es el turno del pequeño.

Tengo que decir así mismo que, bajo mi experiencia, y la que he visto a mi alrededor, los varones parecen más celosos (sobretodo en cuanto a su mamá), aun siendo los pequeños.

Os invito a dejar un comentario de vuestras propias experiencias y dudas acerca de este tema

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